Con motivo del Día Internacional de las Familias ASANSULL ha celebrado un encuentro participativo en el que más de 60 personas reflexionaron, compartieron experiencias y analizaron la realidad que viven las familias de personas con discapacidad en diferentes ámbitos de la sociedad.

La jornada se desarrolló a través de dinámicas grupales y espacios de diálogo en los que las familias pudieron debatir sobre derechos, apoyos necesarios y participación en el movimiento asociativo. Además, durante la actividad se trabajó con distintas infografías relacionadas con los derechos de las familias, tanto en el ámbito familiar como en la sociedad.

Entre las cuestiones planteadas en los grupos de trabajo destacó una pregunta especialmente significativa: “¿Alguna vez has sentido que no se respetó el derecho de tu familia?”. Todas las familias participantes compartieron ejemplos de situaciones en las que consideran que se han vulnerado sus derechos o los de sus hijos e hijas con discapacidad.

En relación con los derechos educativos, una de las conclusiones más destacadas fue la percepción de que, pese al paso de más de cuarenta años, apenas se han producido avances reales en la dotación de recursos y apoyos para personas con discapacidad intelectual en colegios e institutos. Las familias señalaron que muchos de los apoyos reconocidos legalmente continúan sin estar disponibles en los centros educativos.

Durante el encuentro también se abordó la necesidad de reforzar los apoyos a las familias de personas con discapacidad. Las personas asistentes reclamaron una mayor conciencia social para comprender la discapacidad y evitar juicios o situaciones discriminatorias, además de más ayudas económicas, medidas de conciliación familiar y profesionales especializados en ámbitos como la salud o la educación.

Asimismo, se puso sobre la mesa la importancia de impulsar apoyos individualizados, como la figura del asistente personal —presente en otras comunidades autónomas, pero aún inexistente en Andalucía—, y se insistió en la necesidad de que los derechos, recursos y apoyos contemplados en la legislación sean efectivos y se cumplan realmente.

Como conclusión, las familias y profesionales coincidieron en que fomentar la participación familiar dentro de la entidad debe convertirse en un objetivo común compartido entre familias, profesionales, gerencia y junta directiva.

La jornada finalizó con una valoración muy positiva por parte de las personas asistentes, quienes trasladaron la importancia de seguir impulsando acciones formativas y espacios de convivencia y encuentro entre familias, favoreciendo también actividades lúdicas y comunitarias que fortalezcan los vínculos y el apoyo mutuo.