El Centro Ocupacional (CO) Monte Calpe ha iniciado un nuevo proyecto de apoyo entre iguales dirigido a potenciar el papel activo de las personas con discapacidad intelectual dentro de la entidad. La iniciativa nace tras conocer la experiencia “La voluntad hecha capacidad. El rol activo de las personas con discapacidad intelectual como voluntarias tutelares”, desarrollada por la Fundación Navarra para la Promoción de la Autonomía y Apoyo a las Personas con Discapacidad Intelectual (FUTUNA), que evidenció el impacto positivo de este tipo de apoyos.
A partir de esta referencia, el equipo profesional reflexionó sobre cómo adaptar esta filosofía al contexto del centro, identificando una oportunidad clara: crear un programa en el que las propias personas usuarias puedan ofrecer apoyos concretos a compañeras y compañeros con mayores necesidades de apoyo.

Un impacto bidireccional y centrado en la persona
El proyecto se basa en un modelo de beneficio mutuo. Por un lado, las personas que prestan apoyo desarrollan un mayor sentimiento de responsabilidad, utilidad y reconocimiento social. Por otro, quienes reciben el acompañamiento cuentan con un apoyo cercano que facilita su participación en actividades cotidianas del centro.
Por ejemplo, una persona de apoyo puede acompañar a un compañero o compañera en la organización de materiales para un taller o en el desplazamiento a una actividad concreta, favoreciendo así su autonomía y participación.
Alineado con el modelo de Apoyo Activo de Plena Inclusión
La intervención se encuentra plenamente alineada con el enfoque de Apoyo Activo promovido por Plena Inclusión, que defiende apoyos funcionales, ajustados a necesidades reales y con un objetivo claro. En este sentido, cada persona participante contará con un plan de aprendizaje individualizado, redactado en lenguaje sencillo y con apoyo visual.
En estos planes se especificará qué tareas puede apoyar cada persona y de qué manera hacerlo, garantizando apoyos claros, comprensibles y adecuados. Para facilitar su identificación dentro del centro, las personas que ejercen este rol llevarán un cartel distintivo que las reconoce como personas de apoyo.
Formación previa y seguimiento continuo
Antes de iniciar su participación, todas las personas interesadas reciben una formación específica. En estas sesiones se trabajan aspectos clave como la escucha activa, la paciencia, el respeto a los ritmos individuales y la importancia de fomentar la autonomía de la persona acompañada.
El proyecto incluye, además, un sistema de seguimiento periódico que permite evaluar los apoyos realizados, detectar necesidades de refuerzo y proponer nuevas acciones. El equipo profesional del centro estará informado en todo momento para acompañar el proceso, aunque el objetivo es que, de forma progresiva, las personas participantes asuman esta función con mayor autonomía.
Una iniciativa con vocación de crecimiento
Aunque el proyecto se inició en el centro ocupacional, su carácter expansivo es uno de sus elementos clave. El objetivo es extender esta experiencia a otros servicios de la entidad como la RGA Madres del 70, RGA III y Mar de Levante y el Centro de Día Monte Calpe.
Este proceso ya ha comenzado: actualmente, dos personas del centro ocupacional están prestando apoyo en el Centro de Día, demostrando que la iniciativa es viable y genera beneficios reales en distintos entornos.
Hacia un modelo basado en capacidades y comunidad
Este proyecto supone un paso más hacia un modelo centrado en las capacidades, la participación y la corresponsabilidad. La iniciativa no solo refuerza la autonomía individual, sino que también fortalece los vínculos, el sentimiento de comunidad y la creación de apoyos naturales dentro de ASANSULL, consolidando una entidad más inclusiva y participativa.

