ASANSULL y la Coordinadora Despierta han puesto en marcha Huerto en Movimiento, una actividad colaborativa que combina hábitos de vida saludable, educación vial, participación comunitaria e inclusión social. Esta iniciativa se ha desarrollado en una pista que ha rehabilitado la Unidad de Promoción a la Ciudadanía de ASANSULL en las instalaciones de Despierta, transformándola en un circuito de educación vial integrado en un entorno de huertos urbanos gestionados por vecinos y vecinas de la barriada.

El pistoletazo de salida de esta iniciativa ha sido junto al alumnado del Centro de Educación Especial (CEE) Virgen del Amparo de La Línea. Han disfrutado de primera mano de esta actividad, con una duración aproximada de una hora, haciéndose con rapidez a la dinámica del juego con el apoyo de monitores.
Una actividad inclusiva desde su diseño:
El proyecto destaca por su enfoque de inclusión real, ya que las personas que actúan como monitores son personas con discapacidad intelectual y usuarias de la Coordinadora Despierta, quienes guían a las personas participantes con el apoyo del equipo profesional.
Este modelo promueve su empoderamiento, responsabilidad y participación activa en la comunidad. Como ejemplo para entender la dinámica de la actividad lo/as monitore/as dan apoyo y explicación sobre cómo buscar los códigos de los alimentos y orientan a los equipos por el circuito.
Dinámica del juego:
La actividad se desarrolla en formato cooperativo:
Participan cuatro equipos diferenciados por petos.
Cada grupo recibe una receta saludable, que deben completar identificando tres alimentos en las parcelas del huerto.
En las mesas iniciales se entrega una hoja con los posibles alimentos que deben localizar.
Lo/as participantes recorren el huerto buscando picas de madera que contienen el alimento, su código y una breve explicación en lectura fácil, elaborada por la Unidad de Accesibilidad Cognitiva de ASANSULL.
Tras registrar los códigos, acuden a la mesa de control para validar la información.
El juego finaliza cuando todos los equipos completan sus recetas.
Valores y aprendizajes:
Huerto en Movimiento aporta beneficios clave tanto para la infancia como para las personas monitoras:
Inclusión social: Las personas con discapacidad intelectual lideran la actividad, mostrando sus capacidades y favoreciendo la convivencia.
Responsabilidad y trabajo en equipo: Los monitores organizan, explican y toman decisiones, fortaleciendo su autonomía.
Educación vial: La pista rehabilitada permite practicar el uso seguro del espacio y fomentar el respeto de indicaciones.
Hábitos de vida saludables: Las niñas y los niños aprenden el origen de los alimentos, su cultivo y la importancia de una alimentación equilibrada.
Cuidado del entorno: El huerto urbano se convierte en un ejemplo de sostenibilidad y colaboración vecinal.
Una experiencia comunitaria que suma:
Gracias al acompañamiento profesional y a la implicación de todas las personas participantes, Huerto en Movimiento se consolida como una propuesta educativa, accesible y colaborativa que promueve la diversidad, el aprendizaje significativo y la convivencia en un entorno natural compartido.

Valores y aprendizajes:

